SHORT SALE
Una alternativa que puede ofrecer más control que esperar a una ejecución.
En un short sale, el acreedor evalúa si aceptará recibir menos del balance adeudado. Cada caso requiere documentación, negociación y aprobación.
¿Por qué considerar un short sale antes que una ejecución?
Cuando una propiedad ya no puede sostenerse, un short sale puede ofrecer una salida más ordenada que esperar a que el proceso llegue a ejecución hipotecaria. Dependiendo del caso, puede permitir al propietario participar activamente en la venta, reducir la incertidumbre y trabajar hacia una solución negociada con el acreedor.
¿Qué evalúa realmente el acreedor?
El acreedor no se concentra únicamente en el precio de venta. Evalúa principalmente cuánto dinero recibirá al cierre después de descontar gastos, créditos, comisiones, gravámenes y otros costos de la transacción. Por eso, una oferta bien estructurada puede ser más importante que una cifra aislada.
¿Cuánto tiempo puede tomar?
El tiempo varía según el acreedor, la documentación disponible, los gravámenes y la complejidad del expediente. Algunos casos pueden evaluarse en varias semanas; otros pueden tomar más tiempo.
¿Por qué actuar temprano?
Actuar temprano le brinda al propietario algo que se pierde rápidamente cuando el proceso avanza: tiempo y opciones. Puede permitir evaluar alternativas, preparar correctamente el expediente, mercadear la propiedad y negociar con el acreedor antes de que la ejecución hipotecaria limite el control sobre la situación.
En ciertos casos, también podría existir asistencia para gastos de relocalización o mudanza, sujeta a elegibilidad y aprobación del programa correspondiente.
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